sábado

OIE CHICU, PERO QUE TA PASANDO AQUI?

Al otro día y como es de costumbre, salgo con mi bicicleta a dar unas vueltas por el parque, ya que estoy de vacaciones y hace rato que no pedaleo; siempre asisto a las clases pedaleando a no ser que llueva atrozmente. En ese caso me tomo un taxi desde mi casa hasta la esquina de la facultad y busco la manera de atravesar el callejón que desemboca en la entrada, y que por cierto se inunda incluso llegando el agua hasta la cintura en los peores casos. Otro detalle no menos importante pero que de todos modos quiero destacar, es que el callejón es tan largo y es tanto lo que hay que caminar, que uno se termina mojando por más que se lleve paraguas. ¿Por qué corno tiene que estar tan lejos? Dí dos vueltas y no se me ocurrió nada mejor que ir a visitar a Gastón, compañero de la facultad, y que casualmente vive cerca de ahí. Cree que ya es adulto responsable y maduro por el hecho de vivir solo, pero yo siempre le recuerdo que el departamento en donde vive se lo alquilan sus padres. Él es de Tierra del Fuego, Argentina. Un lugar realmente bello por sus paisajes pero un poco frío para mi gusto. Por eso entiendo su afición a ir de campamento  donde sea, es que está acostumbrado a la vida al aire libre exactamente opuesta a la de la ciudad. No es de complicársela  para nada, al contrario, tiene una manera de verla un tanto despreocupada; casi siempre está pensando en sexo; digo casi, porque cuando su estómago gruñe, no para de pensar en comida hasta que no calma su sed o hambre.
Toc Toc (golpeo la puerta)
·        ¿Quién es?
·        Pizzería
·        ¿Pizzería? Yo no pedí ninguna pizza
·        Ja ja ja ¡Soy yo! ¡Dale abrí!
·        Dale entrá. Siempre hacés lo mismo y encima caigo…
·        Ja ja ja si… ¿Qué andás haciendo?
·          Nada, lo de siempre. Cerrá la puerta
Cierro la puerta y nos dirigimos hacia donde está la computadora; con un sanguche en la mano a medio comer, comenta:
·        No sabés la hermosura que me atendió en la panadería; me puse a charlar y le saqué el celular. Quedé en que mañana la llamo para ir a tomar algo. Ahora me dieron ganas de tomar una cerveza, andá a la heladera y traete dos.
·        No, yo no quiero. Pasaba a ver como andabas. ¿Con quién estás chateando?
·        Con Mercedes; es de la facultad, quizás la conozcas. Me pregunta si quiero acompañarla a rendir un exámen.
·        Tomá tu cerveza y de paso me traje una para mí.
·        ¡Eee campeón! ¡Por los viejos tiempos! ¡Salud!
·        ¡Salud!

Mientras seguía chateando con su amiga, me contaba que allá de donde él venía, cuando salía a pescar con sus amigos, no necesitaban congelar la cerveza con anterioridad y tampoco hacía falta llevar una heladera portátil, porque del frío que hacía, la cerveza siempre estaba lista para tomar. Particularidades como ésas, siempre me interesó escuchar; no precisamente la cuestión de que la cerveza estuviera siempre fría, sino, los detalles, las características de lugares lejanos y de otras culturas, otras regiones del continente que me gustaría conocer. Conocer y reconocer, son dos actos distintos entre sí, pero parten de la misma raíz; es como vernos crecer a nosotros mismos a través del paso del tiempo y de repente un día encontrar algo nuevo en nuestro cuerpo que creíamos que antes no estaba pero que siempre estuvo, como por ejemplo, los pelos debajo de mis axilas, es decir, cada vez que me veo en el espejo, están, pero siempre me parece que son algo nuevo. Me conozco y reconozco que estoy cambiando, creciendo.
Nos quedamos hasta pasada la media noche; ¡estuvimos todo el día frente a la compu! –le dije-, pero ni me escuchó, estaba “atrapado” por su amiga, que dicho sea de paso, vivía en Córdoba, y nada más y nada menos, él pretendía ir un día a visitarla; tal era su ambición. En el instituto, no tenía buena reputación, se había ganado el reconocimiento de “pollerudo” o “mujeriego”, más porque sus amigos de Tierra del Fuego lo llamaban “rata”.
·        ¿Por qué te dicen rata?
·        No se…cuando era chico me la pasaba imitando las voces de los animales… un día, fuimos con mis amigos a buscar no sé qué cosa al garaje de mi padre, y veo salir una rata por detrás de la rueda del auto y huyó despavorida emitiendo ese sonido tan característico de ellas, algo así como ¡cuí cuí!.
·        Ja ja, no mientas, a vos te decían rata porque eras medio codito, ¡rasca!
·        Ja j aja, bueno, la verdad que un poco sí, ¡pero no es para tanto che!; si cuando salimos a tomar con mis amigos siempre pongo mi parte…
·        Bue, todavía lo sos…


4
Días después, salimos del instituto Gastón y yo rumbo a la esquina. Veníamos conversando acerca de las materias o mejor dicho de los docentes que daban tales materias, y nos preguntábamos qué será acerca de la vida de ese profesor que llegó a ser rector, de una manera no muy clara. Lo poco que supe, fue porque en varias ocasiones he estado charlando con él. Además se rumoreaba que sólo daba clases a alumnos de nivel primario y terciario, no secundario, a causa de su impotencia de poder controlar a los hiperactivos y ruidosos adolescentes del colegio secundario.  Siempre abstraído en los trabajos que realizaba, cuando le preguntaban sobre algo, no daba respuestas a las inquietudes, solo reafirmaba lo que él proponía como si fuese dueño de toda la verdad; pero se equivocaba, porque todo buen profesor debe aclarar las dudas de sus alumnos. Se lo veía como alguien obsesivo y que le importaba demasiado la mirada ajena. Toda su vida había estado consagrada a ello: trataba de complacer siempre a los demás; no a la manera de servir, sino de acomodarse a los prejuicios de los demás. Vestirse según las modas del momento, comportarse “adecuadamente” según las normas sociales, pero muy pocas veces logró ser él mismo. Sin embargo, él sabía lo que hacía, a menudo se daba cuenta que actuaba su vida, se dejaba influenciar muy fácilmente por los demás; incluso hasta podía sentir lo que sentían otras personas, como si se metiera dentro de sus cuerpos. Alguna vez pensó que era como el monstruo de Frankestein, una bestia compuesta con partes de diferentes cuerpos, lo que le trajo dificultades a la hora de reconocerse; no encontraba un alma gemela, se sentía demasiado solo. Un poco de soledad está bien y es normal, pero lo de él era demasiado. No se identificaba con nada ni con nadie, no se parecía a nadie. No era una aberración ni era deforme, a simple vista era una persona común, pero no compartía sentimientos ni pensamientos con nadie; estaba realmente solo. A veces, escuchaba a su propia consciencia, esa vocecita que te habla desde adentro pero nunca podés ver quién es. La relación con ella era ambigua, a veces coincidía con lo que le decía, otras ni la oía, en alguna oportunidad hasta se enojaba con ella, entonces se encerraba en sí mismo confinándose a navegar por las dimensiones de su mente. Su único defecto, en mi opinión, era que se perdía un poco de la realidad. Imaginar, dejarse llevar por sus fantasías, significaba el boleto a una prisión sin condena, entraba y salía cuando quería, pues resultaba tentador. Pasaba allí la mayor parte del tiempo. Cuando alguien le hablaba, automáticamente su mente empezaba a volar; una parte de él escuchaba, la otra, desarrollaba una teoría de su concepción del mundo. Idealizaba en todo momento, proyectaba sus ideas hacia futuros lejanos creyendo un mundo mejor. Sus supersticiones guiaban su camino y también creía hablar con dios, sabía que lo hacía y tenía fe en ello. Le hacía caso, pedía consejos y rogaba que lo ayudase en su interacción con el mundo. De niño, tenia sueños como los de cualquiera de su edad; manejar coches, volar y quería ser rico para poder comprar todos los juguetes y golosinas que se le antojasen sin pedirle permiso a nadie, según me contaba. Tenía miedo, le aterraba acercarse a la gente de manera intensa, es decir, su falta de contacto no le permitía conocer bien a las personas. Poco a poco se fue dando cuenta que muchos de los prejuicios que tenía de las personas, no eran ciertos. Hay gente mala y gente buena, decía; para reconocerlas es necesario conocerlas más a fondo. Todos tienen algo bueno y algo malo; algunos más que otros. Miedos, timidez, falta de confianza, prejuicios o mera ignorancia evitan que las personas estén cerca unas de otras. Una vez, consiguió un puesto como director deportivo de las colonias de verano que se realizaban en su ciudad natal, Sevilla, España. Conoció a los niños más adorables descubriendo así, una ternura que excedía sus emociones; pero lo más importante para él, fue descubrir una nueva faceta del ser humano como, el amor al prójimo, el altruismo, el compañerismo, que eran actitudes totalmente nuevas desde gente extraña hacia él; lloró y lloró hasta más no poder, sus ojos eran cataratas que se abrían paso arrollando todo a su paso, como una represa que explota de repente. Cuando lo llamaban -¡profe profe!-, sentía que era importante y debía responder con alguna enseñanza. Luego, al terminar la temporada de vacaciones, agradeció a dios, a sus compañeros por ser tan amables y a la vida por esa experiencia tan llena de amor. Así renovó su fe en las personas; desde cierto punto de vista, murió y renació con otras expectativas, veía con otros ojos al mundo; todas las creencias que poseía hasta ese momento se habían transformado en algo nuevo, virgen. Había crecido. De vuelta al mundo real, la aprehensión a la gente y el miedo al qué dirán, seguían ahí como prolongación de su alma. Siempre se interesó por saber por qué la gente actuaba con tanta violencia, hipocresía; el desamor, la intolerancia hacia los demás y la falta de altruismo entre los seres humanos. Si cambiaba todo eso, el mundo sería mejor, pensaba. Llegó a creer que el hombre es como un virus, una plaga que se reproduce, devora todo a su paso y se autodestruye, así sin más. ¿Por qué siente el hombre? ¿Para qué están las emociones? ¿Para sufrir nada más? Claro que no, ahí estaba la falla, si no hay amor, aparecen todos los problemas. Por eso se decidió por la educación, porque sin educación el hombre jamás llegará a valorar la belleza de la vida, amar una mujer, crear una familia, sentir el viento tu cuerpo tocar, ver el horizonte al amanecer, al anochecer y un sinfín de formas de apreciar la naturaleza. Le interesaban las pequeñas cosas, los detalles de la vida cotidiana; cómo se forma la vida, el origen del cosmos, qué lleva al hombre a actuar, cuál es su razón de ser. Creía que el hombre es la razón de ser de dios. Admiraba a las mujeres, su elegancia, su belleza y esa envidiable forma de amar. El hombre, en cambio, es grotesco, cruel y despiadado. De la mujer, que acaparaba todo su interés sexual, le intrigaba saber todo, qué pensaban, cuáles eran sus gustos, y su modo particular de hacer las cosas. A algunas las veía como serpientes que se arrastran, a otras como vampiros chupa sangre, ambas despreciables; pero estaban las joyas invaluables, la flor en el pantano, única, capaz de despertar los sentimientos que aguardan en el fondo del corazón de un hombre. Por ellas, todo. Hubo un tiempo, sin embargo, en que se interesó por la magia, la magia de la vida, aunque también en la magia negra: el acto de desearle lo peor a alguien y llevarlo a cabo. A menudo se lo encargaba a dios, cuestión que dejaba sin efectos sus deseos. Él también disponía de su cuota de maldad en su corazón, como todos los hombres, aunque en mucha menor medida.  
Aún así, por más que intercambiáramos ideas o conocimientos acerca de la vida de tal profesor, seguía siendo un misterio, para nosotros, así como a la mayoría de los jóvenes de aquél instituto. Por más que intentáramos dilucidar cuáles fueron las causas que hicieron que una persona como el profesor llegara a ocupar el cargo de rector, no logramos sacar ninguna conclusión, y no le dimos más vueltas al problema. –Ya nos enteraremos-, decía Gastón a menudo.
Una vez llegados a la esquina, decidimos ir a por un refresco para acompañar el día, que ya estaba menguando. Como era de esperar, nos dirigimos hacia el kiosquito[1] que estaba justo en frente de la esquina donde estábamos parados. Todos, sino casi todos los alumnos del instituto paraban ahí a relajarse tomando unas bebidas, o bien, porque queda de paso, o simplemente porque no hay otro kiosco en varias cuadras a la redonda. La cuestión es que pedimos una coca-cola y nos sentamos bajo las sombrillas que adornaban la entrada al kiosco. Si bien estaban todas las sillas vacías, en el asiento que elegí yo, ha estado alguien hace no mucho tiempo, porque todavía conservaba esa calidez que el cuerpo le transmite al asiento, o tal vez había sido el sol que había dado sus últimos rayos de luz diurna. El asiento de Gastón estaba frío y algo sucio, según me dijo luego de hacerle este comentario; lo que no aclaró mis dudas de si hubo alguien sentado acá antes que lleguemos, o sólo restos del paso del tiempo. En la mesa no había indicio de que alguien hubiera merendado o algo por el estilo. Sin embargo, mi mente se inclinó por la idea de que sí estuvo alguien, mientras que yo prefería pensar que había sido el sol el que anduvo “relajándose” en el ahora mi asiento.
      De entre la variedad de temas que fueron surgiendo en medida directamente proporcional al consumo de la bebida que amenizaba el día, uno de ellos fue, no recuerdo bien de dónde salió, como siempre pasa, la humildad. Cuestión casi olvidada hoy por la mayoría de los jóvenes que deambulan por cualquier ciudad y hasta sociedad me animo a decir, aunque primordialmente se da más en los que viven en la ciudad que los que viven en el campo o zonas menos pobladas. La humildad, le decía a mi amigo, es algo que yo valoro mucho, aún más de lo que todos creen. Ahora recuerdo de dónde venía este tema, y haciendo referencia al talento musical de Eric Clapton, yo le decía que él por ejemplo, simplemente hacía lo que le gustaba y lo que mejor sabía hacer, y nada más. No tenía necesidad de alardear de su capacidad; porque el talento, y las capacidades o habilidades o como quieran llamarlo, es algo que se tiene o no se tiene. En lo personal, cuando oigo hablar a las personas de “yo esto…”, “yo aquello”, “yo lo otro…”, no están diciendo nada, la virtud no se agranda ni se achica, es. Y la falta de humildad tiende a enmascarar la verdadera naturaleza de las personas. Eso es algo que aborrezco. Fanfarronear no va a hacerte más hábil o virtuoso, le decía. La originalidad está ahí, no necesita que la presenten, se demuestra por sí sola. –Cómo me gusta el tema Layla-, pienso a menudo. Los sentimientos espontáneos que surgen, son reacciones naturales que me hacen dar cuenta de su capacidad creativa. Cuando escucho el solo de piano siento que vuelo junto con el tema. No sé si eso es capacidad creativa o tan solo una pequeña parte de lo que alguien como Layla pudo haberle inspirado como para escribir tal canción.
-¿De dónde vienen las inspiraciones que hacen que monstruos como Clapton creen canciones como estas?
-Pues, no lo sé. Tal vez el viento, el aire fresco, el sol, nos dan estas ganas de hacer cosas. Aunque en mi opinión, esta vez fue quien sea que fuera Layla y lo que significó para él, en un determinado momento de su vida.
-Sí si, las mujeres, ¡me vuelven loco! Capaz que tuvieron sexo o se quedó con ganas de hacerlo.
-No sé…¿Vos siempre pensando en lo mismo? Hay otras cosas, además del sexo, que motivan a las personas a componer tan bellas canciones. Yo creo y quiero suponer que habrá tenido motivos más profundos…O tal vez simplemente quiso transmitirle lo mucho que la quería, aunque el tema hable de…En fin…¡qué temazo!; y cambiando de tema ¿qué pasó con esa chica que conociste en el trabajo? ¿cómo se llamaba?...¿Ofelia? mmm, no, am ¿Amalia?
-No, Amelia, pero no quiero hablar de eso, de lo que te conté la otra vez, no pasó nada más, las cosas quedaron como estaban y ahora ya ni siquiera le dirijo la palabra.
-Habrás escuchado alguna vez la frase de O. Wilde: “me puedo resistir a todo, menos a la tentación…”, ¡Ja ja ja!
-No seas boludooo[2]
-¡Jaaa ja ja ja ja ja ja ja!...Perdoná, es que me da risa ¡cómo caíste en su trampa!
-Bueno vayámonos de acá; ahora tengo ganas de ir a mi casa a tocar un poco la guitarra y tomar unos tragos.
-¡No te chivééésss! ¡Ja ja ja! ¡Andá a laburar!

            Nos despedimos y nos fuimos cada uno para su lado. Me tomé el colectivo y a las pocas cuadras, otra vez mi mente me punzaba con los recuerdos de lo que una vez me contó Gastón que le ocurrió con Amelia. Me dio lástima y después rabia, el simple motivo de ella, de aprovecharse de él, y sólo para conseguir un puesto de trabajo ¡sólo por ganar un poco más de plata! Ella se ufanaba de amarlo; no le interesaba en lo más mínimo, sólo era un medio para sus fines. La cuestión es que una vez, de tanto insistirle,  medio en broma, medio en serio, para que vaya a su casa y bueno, pasar la noche.



[1] Negocio o local donde venden golosinas, bebidas y demás.
[2] Expresión que usamos los argentinos con distintos sentidos. Muy común entre amigos.

21 comentarios:

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  2. Lo he leído varias veces y, no sé si será porque, gracias a internet, me relaciono con muchos argentinos, pero el caso es que he comprendido casi la totalidad de las palabras que usaste salvo quizás laburar aunque por el contexto imagino significará trabajar.

    Aparte, coincido con Carina, no todas las mujeres somos tan malas(ni tan buenas tampoco) ni todos los hombres son tan grotescos, crueles y despiadados.

    Sobre el tema de la humildad y las virtudes, dices que la virtud es, que ni se agranda ni se achica... ahora bien, si se tiene tendencia a minimizar las virtudes se da por hecho que la persona se infravalora y si las enardece es porque tiene un ego demasiado grande. Cual es el grado medio...?

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  3. yo no creo que haya un grado medio para la virtud, es decir, se tiene o no se tiene; ahora, la estima que se tenga de uno mismo varia con las circunstancias, de como nos ven los demas y como nos vemos nosotros...
    Por otro lado, por supuesto que no somos todos iguales, parecidos a lo sumo, pero carina no expuso si esta de acuerdo, qué le parece, está bien, está mal, desde ya que eso es algo recontra sabido pero vamos, mi inquietud surge cuando no se sabe cómo reaccionar o qué actitud tomar frente a este tipo de actos que no hacen mas que hacerte perder la fe en ciertas personas, porque de todo lo comentado anteriormente esta basado en la realidad, en cosas que pasaron así. Y es por eso que creo que la única manera de que lo sucedido tenga algún sentido es escribiendolo para que otros aprendan a ser más humanos...(si se puede) A mi personalmente me sorprendio esa manera de actuar tan fría, lo que demuestra que algunas mujeres pueden ser más violentas que el hombre...pero vamos, que nio siquiera vale la pena gastarse en ellas, pretenciosas, pedantes, esquizo...a esas dejémoslas de lado y amemos a quienes sí se merescan nuestro cariño

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  4. A veces amamos a personas que en un momento dado se merecían nuestro cariño pero que por unas u otras circunstancias terminaron por dejar de merecerlo.

    Cómo de todo se aprende, no vale la pena arrepentirse de haber amado a alguien pues por muy mala(o buena) que haya sido la experiencia siempre se saca algo en claro, aunque sólo sea el hecho de reconocer al tipo de personas que a nuestro propio juicio no merecen la pena.

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  6. bue, si bien es cierto que hay cierta impredecibilidad en las personas y en las relaciones enrte ellas y en nosotros mismos, la intuición y la experiencia nos sugieren cómo podrían reaccionar las personas...Yo, soy hombre y no me encuentro con una vision de la vida ligera ni superflua ni liviana, todo lo contrario, pero así y todo ¿¿eso me hace mas o menos hombre?? Cómo me encanta criticar. Si las hormonas influyen en tu manera de pensar y sentir, bueno, sera que todavía estás viva... La competencia es con uno mismo. Y está bueno eso de la histeria colectiva o lo que hayas querido decir con eso..Acaso importa lo que piensan los demas sobre uno??? Y si es lindo y loco amar, hagamos el amor y no la guerra, dijo el poeta, despues de todo, para qué estamos acá?para hacer qué? Y tenés blog Carina? Podrías hacerte uno con todo eso que tenes para decir.
    Sigo leyendo y me parece fabuloso lo que dijiste sam, y agrego que siempre vale la pena amar; despues podemos arrepentirnos de como terminan las cosas; nos podemos enojar con quien nos defrauda en las expectativas de una relacion, pero mientras el fuego crezca, es importante estar alli.

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  7. Con cada uno de tus comentarios me doy cuenta que aunque, la primera vez que te escribí y me escribiste, creías estar muerto no lo estás si no que vives la vida con pasión acogiendo y analizando cada comentario, opinión e idea que llegan a tus manos. Sigue ahi!

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  9. jajaja! es cierto que tenias un blog y qué blog!es que antes en tu perfil no aparecia la direccion...pero bue, me parece bien que todavia existan personas que les interese la poesia, los buenos gustos y demases. Qué casualidad, yo también tengo cierta adhesión a lo difícil, y aunque antes mas, hoy por hoy prefiero facilitar las cosas...Así y todo, prefiero tambien decir un te amo, que un te odio. Y si, al expresarse, al escribir, asi como al abrir su corazón al mundo, uno queda expuesto a la opinion ajena...que a veces pega, nunca agrada, y siempre molesta, pero que se le va a hacer...encerrarse dentro de uno sólo sirve por un tiempo, luego hay que salir.
    Y así, no comprendo todavía por que decis que no viviste ni tu niñez ni tu adolescencia, porque para llegar a donde estas, tenias que haber pasado por ahi...aunque creo que en algun punto te entiendo, porque yo tambien deje volar mi adolescencia, entonces debe tener algo que ver que nos encontremos a estas alturas lecto-escribiendo este tipo de cosas, en este lugar, en este momento. La cuestión es que me agrada compartir estas cuestiones e ir dilucidando n poco más el trayecto hacia el infinito.
    Saludos desde mi caballo ¿? me creí eso del caballero (cuak), vení, te invito a cabalgar por las nubes de un día soleado

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  10. Ayy los hombres los hombres! Siempre pensando en minas. Conozco muchos como tu amigo, q es el tipo d flacos q no me caen bien precisamente. Cual es tu nombre verdadero? me intrigas mucho

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  11. qué amigo exactamente? porque yo en lo personal no ando pensando en algo como las minas como vos decis, a lo sumo puedo llegar a pensar algo de alguna mujer o dama que realmente llame poderosamente mi atención y ese no se qué que vuelve locos a los hombres, pero por lo que se ve, vos te diferencias de ellas...no? es la impresión que tengo al leer tus comentarios, que entras así sin más y no medis tu lengua, o simplemente es tu forma de ser, pero bue. Y sobre lo que dijiste, que los hombres siempre piensan en minas, si esa es tu mirada del mundo, entonces es de esperar que todavía no hayas encontrado a alguien que te haga suspirar con la suficiente fuerza como para extrañarlo...
    pero bueno, ya que preguntaste sobre mi nombre, y si es que realmente te interesa saberlo, bueno, voy a ser como Hanibal con la detective Starling... quid pro quo, decime algo de vos, y puede que te diga lo que quieras.
    Mira que soy medio brujo eso sí, y los brujos hacen magia!
    Saludos cordiales

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  12. Jaja yo dije q conozco muchos hombres asi pero no pienso q TODOS sean asi.. no me juzgues! algo de mi? no tengo mucho para decir, me gusta el cine, Woody Allen, Kubrick.. emm no se. Ahora decime tu nombre

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  13. Eso supongo,que sos hombre,por tus relatos o no lo sos?.
    Buen finde niño/a,adolescente o adulto/a joven?.

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  14. bla bla bla bla solee!! la idea es que si querias que te dijera mi nombre, tenias que decir algo tuyo real (jaja hay que jugarse en la vida); eso de bla, bla allen, bla, no es nada...por ejemplo a mi me gusta el olor previo a la lluvia, y eso va a ser siempre asi...mi nombre ya esta escrito dentro del blog, pero si queres saber mas no dejes de ver este canal la semana que viene a la misma hora...

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  15. bueno si, ya se sabe que soy varón, porque creo que es el varón el que invita a una dama a bailar, y el término hombre, hoy por hoy cambió y ya no es lo que era antes...para ser mas claro, vas por la calle y ves muchos hombres pero pocos varones; y yo soy varón, de pura cepa, algo añejo, pero no por eso viejo, porque viejos son los trapos, y si hoy no visto harapos, sera que bien me lo he ganado...aaajajajaa, bue, en realidad soy niño, joven adolescente y adulto. Qué mas quieren saber??? Eee pero no pongan en mi boca algo que no haya dicho...

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  16. Me hizo gracia tu respuesta, si, es cierto, tu nombre está escrito pero no sé si dentro de este blog o en otro de otro tema en común que tenemos. Eres varón y caballero, niño, joven, adolescente, adulto, maduro, quizás anticuado en algunos pensamientos más no es desagradable ese aspecto de tu personalidad.

    Sole, sinceramente, si deseas conocerle, sigue leyendo sus escritos y opiniones, es la mejor forma de conocer a alguien

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  17. todos mis datos estan dentro de esto que seria como un hogar, o tan solo una habitacion, asique sera por eso que yo no soy alguien que se lo encuentra en un lugar determinado, yo estoy en el aire, en todas partes. Ajaaja pero anticuado en qué, en que creo que el sexo femenino por rasgo característico y desde sus inicios siempre tuvo una marca de algo, no sé si histeria, o lo que sea que esa palabra viene a significar; el hombre se vuelve perfeccionista, he ahí la dualidad. sam, me interesa tu respuesta. Y esto va para todxs, si hay algo que me encanta hacer en este mundo, es mas, lo que vine a hacer aca, es criticar, juzgar, y/o condenar/salvar a las criaturitas de dios autoproclamados humanos. En otras palabras, mi tarea es liberar las almas presas de sus ilusiones. Por supuesto que toda verdad duele, o cuando menos es de sabor amargo, pero acaso no lo es también la medicina que entra al organismo para curar la enfermedad??? Quien crea que en la vida es todo halagos, piropos, frases bonitas, consentimientos, etc, está equivocado; a esos vengo a liberar. Nos vemos en el infierno...

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  18. Será divertido verte por alli, así seguiremos vertiendo opiniones durante un par de siglos al menos.

    En cuanto a los rasgos anticuados de tu personalidad, es posible que sea la educación que recibiste o simplemente la idea que te formaste sobre algunos aspectos, solo que la encuentro anticuada puesto que en mi país es complicado hallar gente así(que no imposible pues cierto amigo mio, con el cual creo que congeniarias muy bien, tiene esas mismas ideas)Es agradable y refrescante ver que aún queda gente considerada en el mundo, sobre todo entre los jóvenes

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  19. no recibí educación, lo que soy, fue gracias al esfuerzo constante en mejorar, la autocrítica, la reflexión y otras cosas; pero nadie me dijo hace esto o lo otro. Mi educación me la imparto yo mismo, un poco de sentido común, sentimientos, conocimiento, arte, y varias cosas mas. Pero todavía no encuentro que es lo que te parece tan anticuado que ves en mi.

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  20. Hola, se me olvidó hacerte una visita después de tu poesía en mi blog, muchas gracias, me encantó,jiji. Ahora llego al tuyo, que nunca es tarde! y me gusta. Ya veo que tienes la cabeza llena, llena llenaaaaaa.... pero que sabes vaciarla cuando lo necesitas. Un saludoooo

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  21. jajaja! nunca es tarde, ademas que 20 años no son nada asique, un segundo mas un minuto menos, no hace la diferencia. Además qué recurrente! es en eso que tenía en mente cuando escribí eso! porque las mariposas viven un dia, y luego van a parar a quién sabe dónde, pero mientras vivan, son dueñas de toda la belleza.

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